Desde el principio de los tiempos el Ser Humano se
ha maravillado al observar el cielo estrellado. Sugerentes luces brillantes que
pueblan el firmamento al caer la noche. Puede decirse que la Astronomía nació
en el mismo momento en que en el Hombre se despertó la curiosidad y la
capacidad de preguntarse por el mundo que le rodeaba. Comenzaremos nuestro
viaje de exploración con las galaxias, cuya
autentica naturaleza no fue descubierta hasta el siglo XX. En las afueras de
nuestra galaxia encontraremos a los cúmulos
globulares, verdaderos enjambres de estrellas unidas
gravitacionalmente. Y distribuidas por toda la galaxia, las nebulosas, inmensas
nubes de gas y polvo donde nacen las estrellas.
Visitaremos las nebulosas
planetariaspreciosas formaciones de luz y color generadas por el
último aliento de las estrellas del tipo solar cuando llegar al final de sus
vidas. O el explosivo final de las estrellas más masivas en forma de una
espectacular supernova.
Como reliquia del final de algunas estrellas encontraremos a los púlsares, que cómo faros
galácticos giran sobre si mismos a velocidades sorprendentes haciéndonos llegar
pulsos de radiación electromagnética de forma precisa y regular.
Nos acercaremos a las estrellas
variables, cuya luminosidad varía de forma periódica y gracias a un
tipo particular de variables, las cefeidas, han podido calcularse las
distancias a muchas estrellas y galaxias. Y aunque nuestro Sol es una estrella
solitaria, son mucho más comunes las estrellas múltiples entre las que destacan
las que viven en pareja, las estrellas
binarias.
Alrededor de muchas estrellas se están descubriendo
nuevos sistemas solares compuestos de planetas
extrasolares o exoplanetas cuya búsqueda se ha acelerado con la
puesta en orbita de la sonda Kepler cuya misión consiste en buscar planetas del
tipo terrestre orbitando otras estrellas y en los cuales podrían darse las
condiciones adecuadas para la aparición de la vida.
En los confines del Universo y como vestigios del
pasado encontraremos a los quasars o
cúasares, galaxias activas situadas a enormes distancias. Y en el
centro de muchas galaxias, devorándolo todo a su alrededor, los agujeros
negros, singularidades en el espacio-tiempo creadas tras el colapso
gravitacional de estrellas supermasivas.
Regresando a nuestro Sistema Solar, nos espera
el astro rey, el Sol.
Después visitaremos los planetas que lo componen: ocho tras la última decisión
de la Unión Astronómica Internacional de clasificar a Plutón como
planeta menor. Comenzaremos por Mercurio,
el planeta más cercano al Sol y que por ello ha de soportar elevadísimas
temperaturas en su cara iluminada, si bien, al carecer prácticamente de
atmósfera su cara nocturna se encuentra a muchos grados bajo cero.Venus,
con su tóxica y densa atmósfera, causante del efecto invernadero que mantiene a
la superficie del planeta sometida a temperaturas infernales. Después,
llegaremos a La Tierra,
nuestro planeta, rebosante de agua liquida y de vida.
El planeta marte
Continuaremos con el planeta rojo,Marte, el más visitado por sondas espaciales y que tal vez en algún momento pudo albergar vida en los océanos que se supone existieron en un pasado remoto y que en el presente han desaparecido de su superficie. Tal vez hoy día pudiera quedar algún vestigio de vida microscópica, si bien hasta la fecha su búsqueda ha resultado infructuosa. Tras sobrepasar el cinturón de asteroides llegamos al planeta gigante Júpiter, el más grande del Sistema Solar y que de haber acumulado algo más de materia podría haberse convertido en un segundo Sol. En ese caso viviríamos en un sistema solar doble, aunque tal vez entonces no se habrían dado las condiciones necesarias para la vida en la Tierra y no estaríamos aquí para contarlo. Alrededor de Júpiter como un sistema solar en miniatura una pléyade de satélites lo orbitan, entre ellos destacan los cuatro grandes satélites galileanos: Ío, Europa, Ganímedes y Calixto.
Y llegamos al planeta de los anillos, Saturno, verdadera joya del Sistema Solar con sus espectaculares anillos formados por detritus de algún satélite que no llegó a formarse, desde partículas como motas de polvo hasta rocas de un tamaño considerable. Y en los confines del Sistema Solar los planetas más exteriores: Urano descubierto por William Herschel en 1781 yNeptuno descubierto a mediados del siglo XIX gracias a las matemáticas y a los cálculos de la que debería ser su orbita realizados por el Le Verrier.
El Telescopio Espacial Hubble
Con la llegada del siglo XXI, la observación astronómica ha dado un importante salto de calidad con telescopios cada vez más grandes, como el Gran Telescopio de Canarias con espejo segmentado de 10 metros de diámetro. Grandes instalaciones como las que albergan a los telescopios del Observatorio Europeo Austral en Chile. Y la nueva generación de telescopios fuera de la Tierra: el telescopio espacial James Webb que sustituirá al Hubble que tan espectaculares imágenes del Cosmos nos ha reportado, un posible observatorio situado en la Luna o conjuntos de telescopios situados lejos de la Tierra que darían un servicio extraordinario en el nuevo campo de la búsqueda de planetas extrasolares cómo es el caso de Kepler actualmente en activo.
Aquí comienza nuestro recorrido por el Cosmos. Descubre los secretos de la Astronomía a través de un viaje de exploración y descubrimiento por todo el Universo.


No hay comentarios:
Publicar un comentario